Marco regulatorio de la transición energética en Colombia y reflexiones sobre su implementación

Colombia ha venido haciendo esfuerzos significativos en la consolidación de la transición energética como política de estado y compromiso a nivel global. Esta transición que inició con proyectos tan significativos como la inauguración del parque eólico Guajira I, el primero entrar en operación después de 17 años o la construcción del parque solar La Loma en el cesar que  generará 420 GWh de energía renovable al año, se constituyen como el legado para las futuras generaciones de colombianos y acercan a nuestro país al cumplimiento del compromiso de descarbonizar la matriz energética colombiana y reducir en un 51 % las emisiones de gases efecto invernadero (GEI) al 2030.

Cabe destacar que, este proyecto de transición energética trae consigo retos importantes para el Estado, toda vez que, Colombia como país en vía de desarrollo no está familiarizado con las necesidades fiscales, comerciales y regulatorias que requieren la implementación de este tipo de energías, aunque este tema nos parezca novedoso lo cierto es que, los avances que vemos hoy en día son resultado de los esfuerzos que el gobierno colombiano ha venido haciendo desde la década pasada para la  consolidación de un marco regulatorio que viabilice la implementación de las energías verdes en Colombia.

A continuación, desarrollaremos algunos de los aspectos más importantes de cada una de leyes que se han implementado a la fecha para promover las energías renovables como fuentes convencionales y no convencionales en Colombia: 

Ley 1715 de 2014

Por medio de la cual se regula la integración de las energías renovables no convencionales al Sistema Energético Nacional. 

El objetivo de esta ley es promover el desarrollo y la utilización de las fuentes no convencionales de energía renovablesistemas de almacenamiento de tales fuentes y uso eficiente de la energía integrándolas al mercado eléctrico nacional. Esta ley marcó el precedente en asuntos de energía renovables, debido a que visibilizó las fuentes más amigables con el medio ambiente, también creó beneficios tributarios y mecanismos de apoyo para el sector público y privado encaminados a fomentar el desarrollo de las fuentes no convencionales de energía.

Ley 1931 de 2018

Por la cual se establecen directrices para la gestión del cambio climático. 

Con esta ley se buscó establecer directrices para la gestión del cambio climático, la mitigación de gases efecto invernadero y promover la transición hacia una economía competitiva, sustentable y un desarrollo bajo en carbono; esta ley es importante en la medida en que exhorta a las entidades estatales a crear planes para gestionar de forma seria planes integrales en materia de cambio climático, formalizando así la participación activa del Estado en mitigar y  reducir los impactos negativos prácticas poco amigables con el ambiente.

Ley 2099 de 2021

Por medio de la cual se dictan disposiciones para la transición energética, la dinamización del mercado energético, la reactivación económica del país y se dictan otras disposiciones.

Ante la puesta en marcha de proyectos de energías renovables surgió la necesidad jurídica económica y social de modernizar la legislación que se encontraba vigente sobre la transición energética, utilización y desarrollo de fuente no convencionales de energía renovable y el fortalecimiento de servicios públicos, además de la extensión de beneficios tributarios para los proyectos que utilicen o desarrollen el hidrógeno para la generación de energía.

Es importante ver como esta ley involucra de forma activa en la transición fomentando la autogeneración fotovoltaica en edificios oficiales, especialmente en los cuales se desarrollen actividades asociadas a la educación o a la salud.

Finalmente, se crea el registro geotérmico en donde deberán estar registrados todos los proyectos que en Colombia deseen producir energía eléctrica a partir de energía geotérmica y faculta al ministerio de minas y energía para imponer sanciones a los que incumplan las condiciones y las especificaciones señaladas para la explotación de este recurso en la nación.

Ley 2169 de 2021

Por medio de la cual se impulsa el desarrollo bajo en carbono del país mediante el establecimiento de metas y medidas mínimas en materia de carbono neutralidad y resiliencia climática y se dictan otras disposiciones. 

Esta ley es un reto para el sector, en la medida en que establece metas y medidas para alcanzar la carbono-neutralidad, resiliencia climática y el desarrollo bajo en carbono, en el marco de los compromisos internacionales que ha asumido Colombia. Su meta más importante es alcanzar carbono neutralidad a 2050. Así mismo, nos deja ver una oportunidad importante, pues declara de utilidad pública e interés social a los proyectos y obras que busquen la producción y el almacenamiento del hidrógeno verde, lo que se traduce en nuevos beneficios económicos para las empresas que incursionen en desarrollar esta fuente no convencional de energía. 

Reflexiones sobre la implementación de las energías renovables en Colombia 

Dada a la revolución energética que ha vivido nuestro país en los últimos años este se ha logrado posicionar como líder regional y referente global en la materia, pero esto no quiere decir que no existan retos o que sea necesaria la participación de todos los sectores en este proyecto de país. A continuación, algunas reflexiones importantes para asumir esta revolución: 

De la adopción de este marco regulatorio en el país

Si bien es cierto que, en Colombia, estas nuevas energías no se usan masivamente, ya varias empresas han emprendido operaciones que permiten que parte de su operación sea soportada en el uso de energías alternativas. Los incentivos tributarios que otorgan las leyes antes mencionadas han sido la principal motivación para que las empresas vean este cambio como un elemento de desarrollo para sus actividades comerciales, a través de la generación de su propia energía e incluso como oportunidad de negocio al comercializar sus excedentes.

Frente este panorama son varias las empresas que se han sumado a no solo producir su propia energía, sino a disminuir masivamente sus emisiones de CO2 adelantándose a la inminente transformación de Colombia, como es el caso de las siguientes:

  • Comestibles Italo, productora de galletas y chocolates, implementó 1.080 paneles solares, la compañía cubrió parte del techo de la fábrica, desde donde se generarán 490 megavatios de energía cada año, lo suficiente para abastecer cada mes a 3.300 hogares.
  • Huevos Kikes, inauguró una planta que genera energía a través de la cofermentación de los excrementos de la gallina y el agua usada en los procesos productivos. Con esta iniciativa se espera contar con 4,4 MW en dos de sus granjas. 
  • Aguas de Cartagena con la construcción del Parque Solar Canal del Dique que con 13.500 paneles instalados de 5,3 megavatios de potencia espera generar 10 millones de kWh/año de energía para el consumo de las estaciones Dolores y Piedrecitas, reduciendo la emisión a la atmósfera de 4.500 toneladas de CO2 al año, equivalente al carbono absorbido por 165 hectáreas de bosque.

Estos importantes proyectos sumados a otros que han sido y están siendo implementados por empresas de distintos sectores, proporcionan una visión clara sobre del avance de energías renovables en Colombia y la participación empresarial en esta.

Del ejercicio del derecho en el marco de la transformación energética

El ejercicio del derecho no está aislado de la inminente transformación energética de Colombia, de hecho, la forma en la cual se darán estas relaciones jurídicas requiere que los expertos en la materia tengan la capacidad de identificar instrumentos jurídicos idóneos para facilitar estos procesos, por ejemplo desarrollando el marco regulatorio en convenios, contratos y directrices para las empresas y particulares que estén en el negocio energético y familiarizándonos con términos como Power Purchase Agreement, entre otros.

Desde Jurídica Abogados y Consultores S.A.S. extendemos la invitación a todos los sectores económicos y productivos a conocer el marco regulatorio de la transición energética en Colombia y aprovechar los beneficios que este tiene para sus organizaciones, al tiempo que se aporta a la reducción en la huella de carbono y se garantiza la seguridad energética del país.

María José Ahumada Arrieta. 

Abogada Jurídica A&C

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